UNA VIDA...MUCHAS EXISTENCIAS.





UNA MIRADA ÚNICA A SU VIDA

El punto de partida de su búsqueda es entender que el universo y nuestra participación en él no son fortuitos.
La inteligencia fluye a través de todo el universo, y ha tenido muchos nombres. Hace que los planetas giren en sus órbitas, que las galaxias permanezcan en su sitio, que las semillas broten, las flores se abran y que usted, sí, usted, respire, camine y piense.
Esta inteligencia invisible está en todas las cosas, en todas partes. No puede cogerla ni verla ni olerla. Pero usted sabe que está ahí.
La energía exterior, que controla la materia y el mundo físico, es finita. Esto significa que hay unas cantidades limitadas de oxígeno, hidrógeno y carbono. No hay ningún otro lugar al que ir en busca de más cuando se nos acaben. Todos los elementos físicos, identificados por los científicos y estudiados por los colegiales de todo el planeta, son finitos.
Todas las cosas de nuestro mundo visible están hechas de estos elementos que existen en cantidades finitas. Me gusta pensar en lo material como en algo que se renueva permanentemente. Puesto que tenemos sólo una cantidad limitada de este «material», tiene que ser constantemente transformado.
El hierro que tiene hoy en la sangre, forma parte de toda la reserva de hierro. Es evidente que estaba en otra parte antes de que usted fuese
concebido. .Hoy forma parte de la energía no interna que le anima a usted.

El yo físico que podemos ver y tocar está hecho del mismo material del que está hecho todo lo demás. Sin embargo, usted es diferente de las cosas externas a usted mismo. Para comprender esto, considere las cuatro categorías que describen el mundo: mineral, vegetal, animal y humana. 
Si tomáramos una muestra de cada una de estas categorías, las pulverizáramos y colocáramos el polvo en cuatro recipientes separados para analizarlas, el informe no presentaría ninguna diferencia discernible. Las muestras mineral, vegetal, animal y humana comprenderían to¬das las mismas materias primas. Y sin embargo, todas estas muestras difieren entre sí de un modo invisible, que está más allá de lo material. Las diferencias, no obstante, no se encuentran en la conformación física de las cosas. Se hallan en lo que llamaremos conciencia'. Cada categoría tiene un nivel distinto de conciencia.

Y así ocurre con todas las partículas físicas del universo. Es una reserva finita que se recicla sin parar. Partículas materiales que tienen una forma, regresan a la Tierra y se transforman. Como una partícula de magnesio de una espada que aparece más tarde en el fémur de una pantera.

Emily Dickinson escribió un libro de poemas, El lebrel solitario, en el que describe este fenómeno. Es mucho más atractivo que cualquier prosa que pueda usar para ilustrar dicho tema.

Este polvo callado fue caballeros y damas,
y muchachos y muchachas;
fue risas, habilidades y canciones,
y vestidos y rizos.
Este lugar pasivo una elegante mansión veraniega,
donde flores y abejas..

Mineral

El mundo mineral incluye mucho de lo que ve a su alrededor. Para el ojo que no está alerta son sólo cosas que se encuentran por ahí y no hacen nada. Puede mirar una roca y ella no hará nada aunque la con-temple eternamente. Así pues, decimos que los minerales, aunque hechos de la misma materia que nosotros, tienen muy poca conciencia.
(Digo «muy poca» porque para un científico cuántico, que estudia las cosas en el nivel subatómico y piensa en términos de billones de años luz, los minerales resultan fascinantes. Cuando se los examina a niveles subatómicos están vivos, cambiando de modo interminable.)

Vegetal

El reino vegetal está conformado por los mismos elementos físicos que el mundo mineral, pero tiene un nivel de conciencia muy diferente. La energía vegetal produce, da fruto, crece hacia la luz del sol y se protege de los invasores. De alguna forma, la inteligencia organizadora ha tomado los mismos elementos y los ha reunido para crear un producto que tiene más conciencia que los minerales.

Animal

Una vez más, los animales están hechos de los mismos elementos que los minerales y los vegetales, pero su nivel de conciencia es mayor. En ellos vemos apareamiento, planificación de futuro, enseñanza de los jóvenes, emigración y una amplia variedad de otros ejemplos de conciencia superior. La inteligencia organizadora ha tomado los mismos elementos y ha hecho criaturas con niveles de conciencia más altos.

Humano

También nosotros estamos conformados por los mismos elementos que las otras categorías, pero tenemos niveles de conciencia todavía más elevados. Podemos hacer muchas de las cosas que hacen las otras cate-gorías, y podemos hacer más.
Tenemos poder para comunicarnos con la inteligencia organizadora y para crear una vida placentera. Podemos conocer la inteligencia orga-nizadora divina que forma parte de nosotros, aunque haya estado dur-miendo desde que tenemos memoria.
Sabe usted muy bien que existen diferencias importantes entre estas categorías, y que estas diferencias no tienen nada que ver con el mundo físico. En efecto, éste es un sistema inteligente en el que usted está integrado, y eso significa que su vida en este planeta es parte de dicha inteligencia.
Si el sistema es inteligente y esa inteligencia es invisible, y nuestra presencia aquí es una parte de esa inteligencia, nunca podremos discer-nir absolutamente nada al respecto mediante la utilización de instru-mentos que sólo existan en el mundo físico. Necesitamos mirar esa parte de nosotros que es invisible. Necesitaremos comunicarnos con esa parte que yo llamo conciencia.

Usted necesita comenzar a mirar hacia su interior para ver quién es y por qué está aquí.


USTED ESTÁ AQUÍ POR UNA RAZÓN

Existió un instante del tiempo en el cual usted estuvo en «ninguna parte». En el momento anterior a la concepción estaba «ahí». Luego, en un instante glorioso, pasó del ninguna parte al aquí y ahora.
Habrá otro instante glorioso en el que pasará del aquí y ahora al ninguna parte. A ese momento lo llamamos muerte. Pero usted —ese usted inspirado, inmutable, eterno, indivisible— continuará viviendo.
Si es verdad que formamos parte de un sistema inteligente, podemos suponer que ese paso desde ninguna parte al aquí y ahora tiene un propósito. Al darse cuenta de esto puede dejar de plantearse si es una creación divina con un propósito, y sencillamente aceptar que lo es. Forma parte de este sistema inteligente, y está aquí por alguna razón divina.
Esa razón tiene que ver con la energía espiritual sobre la que estoy escribiendo. El conocer su yo espiritual constituye su búsqueda sagrada y el reto de su vida.
Muchísimos de nosotros hemos crecido en la creencia de que somos el cuerpo que los alberga, el trabajo que realizamos y la religión que practicamos. Nuestras vidas participan de las realidades exteriores al mismo tiempo que vemos que siempre cambian. Sin embargo, en alguna parte de nuestro interior, nos sentimos iguales.
Puede que nunca le haya dedicado mucho tiempo a ese aspecto del yo, pero si lo hace descubrirá un yo interno que nunca cambia sino que se encuentra inmerso en un mundo cambiante.
Es probable que algún día su yo físico descanse bajo una lápida que dé cuenta de la fecha de su nacimiento y de la de su muerte. Pero su alma interior sabe que usted es eterno. En esa faceta de su yo carece de forma, no tiene límites. Sin límites no hay nacimiento ni muerte. Lo que ha nacido morirá, lo que nunca ha nacido nunca puede morir.

¡Su yo espiritual nunca nació! ¡Su yo espiritual nunca morirá!

El saber esto de una forma que no deje lugar para la duda le capaci-tará en gran manera para su búsqueda sagrada. Cuando llegue a ese estado, sabiendo que quien es usted es el yo inmutable, tendrá un propósito en su vida.
Sogyal Rinpoche, en The Tibetan Book of Living and Dying {El libro tibetano del vivir y del morir), dice esto con unas palabras que merecen ser enmarcadas:

En el mundo moderno, hay pocos ejemplos de seres humanos que encarnen las cualidades que derivan de la comprensión de la naturaleza de la mente. Así que nos resulta difícil imaginar una iluminación o la percepción de un ser iluminado, y más difícil todavía comenzar a pensar en que nosotros mismos podemos convertirnos en iluminados.
... Aun en el caso de que pudiéramos pensar en la posibilidad de una iluminación, una sola mirada a lo que compone nuestra mente —enojo, codicia, celos, desprecio, crueldad, lujuria, miedo, ansiedad y agitación— minaría para siempre la esperanza de conseguirla.
... La iluminación... es real; y cada uno de nosotros puede, quienquiera que seamos, en las circunstancias correctas y con la preparación apropiada, comprender la naturaleza de la mente y conocer por tanto lo que es inmortal y eternamente puro en nosotros. Ésta es la promesa de todas las tradiciones místicas del mundo, y ha sido cumplida y está siendo cumplida en incontables millares de vidas humanas.
Usted puede ser uno de esos millares de seres humanos iluminados. Esto sucederá cuando descubra la naturaleza de su verdadero yo, y relegue a un segundo plano, donde le corresponde, la parte de usted que está centrada en lo físico. Desde allí podrá animarse a continuar y mantener su yo elevado, en lugar de actuar de forma que minen su esencia espiritual.
Todo este asunto de la búsqueda sagrada es real, y puede conocerlo, amarlo y atesorarlo. Una vez que lo haga, ya no querrá volver a vivir de ninguna manera que sea inconsecuente con su yo divino e invisible.
Usted no es ese nombre, ni esa ocupación, ni ese número de la seguridad social, ni ese cuerpo. Usted es luz eterna y un don divino, con independencia de lo que haya hecho o dejado de hacer. Con indepen- dencia de su familia, o de la etiqueta que le hayan colgado. En la inteligencia de Dios usted es sagrado, y tiene un propósito para estar aquí.
Ese propósito no lo encontrará en el mundo físico. Cuando deje de buscar la satisfacción en el mundo externo, la totalidad de su ser, incluido su mundo material, reflejará su divinidad.
La verdadera definición de la propia conciencia es el descubrimien¬o del yo superior y la jubilosa vida. Es la conciencia de su energía interior y lo más elevado de usted mismo. Es una conexión con lo divino y todo lo inmutable. La propia conciencia está en la génesis de su yo.


WAYNE W. DYER.Tus zonas sagradas.



Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


El hombre en el ascensor



Diez acertijos para resolver pensando de otra manera




La dificultad de muchos adultos en resolver la pregunta número 21 a la que se enfrentaron los niños de seis años de Hong Kong para ser admitidos en Primaria ha puesto de nuevo en relieve el concepto de «pensamiento lateral» concebido por Edward de Bono en 1967. Este prestigioso psicólogo maltés lleva más de treinta años defendiendo el fomento de la creatividad para alcanzar el éxito. Ya en 2004 aseguraba a ABC: «Ser inteligente no es sinónimo de saber pensar bien. La relación es la misma que existe entre un coche y su conductor: aprovechar al máximo el potencial que ofrece el vehículo depende exclusivamente de la habilidad de quien lo conduce».

El corazón del pensamiento lateral, aseguraba De Bono, «está en la posibilidad de cambiar, en cualquier momento, la perspectiva desde la cual se analizan los acontecimientos, para observar cómo se ve el problema desde una perspectiva diferente».

He aquí algunos de los retos más conocidos de pensamiento lateral planteados por el experto británico Paul Sloane. [Las soluciones a todos ellos, en al final de la página]

El hombre en el ascensor


«Un hombre vive en el décimo piso de un edificio. Cada día toma el ascensor hasta la planta baja para dirigirse al trabajo o ir de compras. Cuando regresa, siempre sube en el ascensor hasta el séptimo piso y luego por la escalera los restantes tres pisos hasta su apartamento en el décimo. ¿Por qué lo hace?»


El hombre del bar


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera




«Un hombre entra en un bar y le pide al camarero un vaso de agua. El barman se arrodilla buscando algo, saca un arma y le apunta al hombre que le acaba de hablar. El hombre dice «gracias» y se va».


El hombre que se ahorcó


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


«En un granero de madera completamente vacío se encuentra un hombre colgado del centro de la viga central. La soga con la que se ahorcó mide tres metros y los pies penden a treinta centímetros del suelo. La pared más cercana se encuentra a seis metros. No es posible trepar ni a las paredes ni a la viga y, sin embargo, el hombre se ahorcó a sí mismo. ¿Cómo lo hizo?»


Muerte en el campo


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


«Un hombre yace muerto en un campo. A su lado hay un paquete sin abrir. No hay ninguna otra criatura en el campo. ¿Cómo murió?»
Una pista: El hombre sabía que iba a morir conforme se acercaba al lugar.

Antonio y Cleopatra


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


«Antonio y Cleopatra son hallados muertos en el suelo de una villa de Egipto. Muy cerca se encuentran cristales rotos. El único testigo es el perro guardián. No hay ninguna marca en cualquiera de sus cuerpos y ellos no fueron envenenados. ¿Cómo murieron?

El carbón, la zanahoria y el gorro


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


Cinco trozos de carbón, una zanahoria y un gorro están tirados en el césped del jardín. Nadie los tiró en el césped y, sin embargo hay una razón perfectamente lógica para que se encuentren allí. ¿Cuál es la razón?»

Problemas con los hijos


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


«Una mujer tuvo dos hijos que nacieron en la misma hora del mismo día del mismo año. Pero no eran gemelos. ¿Cómo puede ser?»

El hombre del coche


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


Un hombre empuja su coche. Se detiene al llegar a un hotel y en ese momento sabe que está en bancarrota. ¿Por qué?»

Adán y Eva


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera


«Un hombre muere y va al cielo. Allí encuentra miles de personas allí. Todos están desnudos. Mira a su alrededor para ver si reconoce a alguien. Ve a una pareja y sabe de inmediato que eran Adán y Eva. ¿Por qué?»

El brazo que llegó por correo


Diez acertijos para resolver pensando de otra manera



Un hombre recibió un paquete por correo. Lo abrió cuidadosamente y encontró el brazo de un hombre dentro. Lo examinó, lo envolvió nuevamente y lo mandó a otro hombre. Este segundo hombre examinó el paquete que contenía el brazo muy cuidadosamente también, y luego, lo llevó hasta un bosque en donde lo enterró. ¿Por qué lo hicieron?»

Soluciones

1. El hombre del ascensor: Era una persona que padecía enanismo y no llegaba a darle al botón del décimo piso
2. El hombre del bar: El camarero se da cuenta de que su cliente le pide agua porque tiene hipo y decide cortárselo con un buen susto
3. El hombre que se ahorcó: Se subió a un bloque de hielo que se deshizo con el calor
4. Muerte en el campo: El hombre había saltado de un avión con un paracaídas que no se abrió. Ese era el paquete que tenía a su lado.
5. Antonio y Cleopatra: Son dos peces de colores cuya pecera fue golpeada por un perro torpe
6. El carbón, la zanahoria y la gorra: Son los restos de un muñeco de nieve que hicieron unos niños y que se derritió
7. Problemas con los hijos: Eran trillizos
8. El hombre del coche: Jugaba al monopoly
9. Adán y Eva: Eran los únicos que no tenían ombligo
10. El brazo del servicio postal: Tres hombres naufragaron en una isla desierta. Sin nada que comer, acordaron amputarse cada uno el brazo izquierdo para comérselo. Los tres juraron que se cortarían el brazo izquierdo. Uno de los tres era médico y cortó el brazo a sus dos compañeros antes de ser rescatados. Tal como había jurado, el médico se amputó después su brazo y se lo envió a uno de sus colegas, que al verlo se lo reenvió al tercero, que lo enterró.

Predicciones astrológicas Marzo 2016

 


Marzo será un mes de especial liberación para aquellos vínculos que venían, de algún modo, asfixiados por los compromisos y los deberes excesivos. 
Con Marte ya bien instalado en Géminis, el niño, y Venus, que ingresa el día 6 en Acuario, signo de creatividad y locura, los amores desgastados no tendrán ya más lugar, debido a que el aburrimiento se convertirá en algo imposible con estas energías planetarias rodando. 
Quienes estarán algo desconcertadas serán las parejas de los signos de Tierra -Tauro, Virgo y Capricornio- y las de Agua -Cáncer, Escorpio y Piscis-. 
Todas ellas añorarán los meses anteriores, de gran estabilidad aunque, también, de cierta chatura. 
Sin embargo, el cambio será bienvenido por los apasionados signos de Fuego -Aries, Leo y Sagitario-así como por los imaginativos e inquietos signos de Aire -Géminis, Libra y Acuario-, quienes estarán más que contentos con la aventura.



http://www.horoscopoestrella.com/

TEST Del psicólogo Pip Wilson

Este test fue confeccionado por el psicólogo Pip Wilson, experto en el tratamiento de personas con desórdenes de conducta y especialista en el desarrollo y el aprendizaje de la inteligencia emocional. Para trabajar estas situaciones, el analista británico creó unos personajes a los que llamó “blobs”. Este término inglés se traduce como “masa amorfa” y, en efecto, se trata de unas figuras que representan el cuerpo humano, pero que no tienen rasgo alguno. Es decir, que no se puede distinguir si son hombres o mujeres, asiáticos o afroamericanos. 


Entra lince, hace este test para ver tu estado emocional  
El objetivo del test es identificar el estado emocional de una persona y guiarla hacia el estado que quiere alcanzar. En la imagen del árbol (debajo) se encuentran distribuidos varios “blobs”. Cada uno de ellos representa un estado anímico diferente por el que alguien puede pasar. Primero, elige uno que se parezca a ti. Luego, elige otro que represente cómo quieres ser.  


¿Quién eres y quién quieres ser? Lee los resultados para averiguarlo.  
psicologia

Posición 1, 3, 6 o 7 
Eres una persona motivada. No le temes a los obstáculos o a las barreras que puedan presentarse en tu vida. 

Posición 2, 11, 12, 18 o 19 
Te caracterizas por ser una persona sociable y comunicativa. Siempre apoyas a tus amigos y buscas ayudarlos. 

Posición 4 
Tienes una vida estable. Sin embargo, buscas alcanzar el mayor éxito posible, siempre y cuando no tengas que superar demasiadas dificultades en el proceso. 

Posición 5 
Te sientes agotado y débil. Tienes poca energía y te faltan motivaciones.  

Posición 8 
Te gusta perderte en tu interior y vivir en tu propio mundo. Disfrutas mucho de meditar sobre tus asuntos y sobre tu persona.  

Posición 9 
Te caracterizas por ser una persona alegre. Adoras la diversión.  

Posición 10 o 15 
Te adaptas a la vida con normalidad y te sientes cómodo en tu entorno. Tu situación es óptima.  

Posición 13 o 21 
Sueles vivir cerrado en ti mismo y, por lo general, te preocupas mucho. Evitas el contacto con otras personas siempre que puedas hacerlo.  

Posición 14 
Esta figura representa a quienes están al borde de un colapso emocional. Si esta fue tu elección, entonces probablemente estés atravesando una crisis.  

Posición 16 o 17 
Te ha agotado ser el sostén de otra persona. Sin embargo, si escogiste esta figura, debes haber notado que el número 17 te está abrazando. Esto indica que recibes mucha atención de tu entorno. 

Posición 20 
Esta es la figura que suelen elegir aquellos que tienen alta autoestima. Eres un líder natural y las personas suelen acudir a ti para escuchar tu opinión.



http://www.taringa.net/post/salud-bienestar/18861288/Entra-lince-hace-este-test-para-ver-tu-estado-emocional.html



http://nodejardeleer.blogspot.com.ar/

Silencio como alimento de vida






Pues sólo existe una gran aventura y es hacia adentro, hacia sí mismo
(Henry Miller)

INTRODUCCIÓN: UN CUENTO PARA INICIAR
“Había una vez un hombre a quien ver su propia sombra lo contrariaba tanto que era tan infeliz con sus propios pasos que decidió dejarlos atrás. Se dijo a sí mismo: simplemente me alejo de ellos. De tal modo se levantó y se fue. Pero cada vez que apoyaba un pie y daba un paso, su sombra fácilmente lo seguía. Entonces se dijo: “Debo caminar más rápido”. Caminó entonces más y más rápido, caminó hasta caer muerto. Si simplemente hubiera caminado hacia la sombra de un árbol, él se habría deshecho de su sombra. Pero no se le ocurrió”

NUESTROS TIEMPOS
Esta es la situación de mucha gente de nuestros tiempos. Estos tiempos no son ni mejores ni peores. Son sólo tiempos diferentes. Nuestros tiempos tienen muchos aspectos buenos: la sensibilidad hacia los derechos humanos, el emerger de la mujer como sujeto de la historia; el sentido de solidaridad internacional; la búsqueda del bienestar y de la dignidad humana, el paso del régimen la razón a la preocupación por los procesos afectivos. En el plano religioso, se despierta una profunda sensibilidad por lo trascendente y lo simbólico...
Sin embargo, nuestros tiempos albergan también rasgos problemáticos. Parafraseando a José Ortega y Gasset, podemos decir que “lo único que sabemos es que no sabemos que es lo que está pasando. Sólo sabemos que hay crisis”. Una de las características de esta crisis es el reduccionismo antropológico en el que la persona humana viene vista y tratada como un conjunto de necesidades primarias y fisiológicas que representan un intercambio entre el sujeto y su ambiente (comida, casa, ropa, respiración, bebida, sueño...) No hay duda que estas necesidades son indispensables para la supervivencia..
Pero, el hombre de nuestros tiempos debe aceptar que, a parte sus necesidades primarias, tiene también otros tipos de necesidades, las psicológicas, sociales, existenciales y espirituales. De entre ellas, hoy quiero citar una, la necesidad que tenemos todos, de silencio, descanso, encuentro consigo mismo, necesidad que satisfacer a través del silencio y de la contemplación.

EL CAMINO HACIA LA EXTERIORIZACIÓN
La persona humana inicia su vida con nueve meses de silencio completo en el seno de su madre. Y la termina con una eternidad de silencio en el seno de la madre tierra, de la naturaleza (en el seno de la madre Dios, para los creyentes) Este silencio no es un tiempo de inactividad. En este momento el infante no usa sus sentidos, pero está en relación profunda con todo lo que lo circunda. Es allí que se prepara para enfrentar los más de cien años que le tocan vivir.
Cuando el hombre se despertó a la existencia estaba, a la vez, totalmente presente a sí mismo y al mundo. Tenía una conciencia directa de sí mismo. Su presencia en el mundo era silenciosa. Poco a poco el mundo exterior, inmediatamente fue imponiéndose a su conciencia. Se hizo así cada vez más distraído, ausente de sí y del mundo real. Al ir llenándose de cosas, fue perdiendo conciencia de su propia intimidad y profundidad. Se inició así el proceso de “desinteriorización-exteriorización”, desde el primitivo y profundo núcleo silencioso
Esta ida hacia fuera se caracteriza por:
- un camino de desposesión interior y de cosificación (alineación donde la persona vive fuera de sí)
- una reconstrucción propia desde a fuera, creando así un hombre exteriorizado y ruidoso. Al respecto, decía Pablo VI: “nosotros, hombres modernos, estamos demasiado extrovertidos, vivimos fuera de nuestra casa, e incluso hemos perdido la llave para volver a entrar en ella” .
Con ello, el hombre se va proyectando hacia el exterior, saliendo y alejándose de su centro. Así cada vez, sabe menos quien es y qué son las cosas que lo rodean. Va ignorando su identidad, su riqueza interior, su profundidad, su naturaleza humana-divina, su misterio... El silencio sirve, entonces, para recobrar la identidad perdida.

MIEDO AL SILENCIO
El hombre de hoy elude el silencio, porque tiene miedo de su sombra y de la propia profundidad. Cada vez que intenta aventurarse en el mundo del silencio, surgen semillas del pasado, fantasías, temores, ansiedades. Los asuntos pendientes de su vida llaman a la puerta de su alcoba más íntima. En el silencio se hace presente el pasado, con situaciones, relaciones, personas, objetivos... no vividos ni asumidos, que piden de ser identificados y afrontados. El hombre tiene miedo de encontrarse consigo mismo, en un contacto directo con su profunda y verdadera situación.
Atemorizado por el estar consigo mismo, prefiere llenarse de demasiadas actividades (lectura, estudio, trabajo...) que lo distorsionan hasta romperlo. Se cansa tanto que se dispersa, se aleja de sí mismo, se separa de su corazón, y se hace extraño a sí mismo. Prefiere ahogar su mundo interior, evadir y tapar su dolorosa realidad con la ilusión de que ya no existe. Así, transcurre toda su vida: corre, corre y corre, hasta explotar.
El precio por todo esto es muy alto:
- Aparecen cada día enfermedades nuevas y extrañas, que atañen al corazón humano.
- En muchos casos, el hombre y el mundo de hoy se encuentran más deshumanizados.
- En las relaciones interpersonales hay más pobrezas y violencias
- En las casas, metro, autobuses, oficinas, escuelas… se nota siempre poca alegría, poca paz interior, poca Vida Plena

EL RUIDO
Hoy en día, hay mucho ruido. Todos participamos de este ruido que es expresión del llamado “progreso”. Un ruido que desequilibra tanto que crea en las personas “una insuficiencia vital” que se puede traducir en preocupaciones, desequilibrios emotivos... Este ruido exterior es la proyección de nuestro mundo interior. “Los problemas externos que atormentan al hombre son, en realidad, proyecciones de los problemas internos que no fue capaz de resolver en su corazón y en su mente” . Así que el ruido interior invade el espacio exterior. Podemos afirmar así con Nicolás Caballero que “el ruido, el caos, no es la causa, ni siquiera el efecto, de la enfermedad del hombre de hoy; es la misma enfermedad” .
Hoy el hombre vive inquieto y agitado, perdiendo a sí mismo. Lo que lo lleva a la búsqueda de distracciones siempre más fuertes, para ahogar el sentido de inutilidad y de vacío existencial que lo asaltan: columnas de carros en las autopistas, discotecas super-llenas, gente en las calles para matar el tiempo... El hombre ruidoso crea distancia, consigo mismo; con el mundo de las personas; con el mundo de las cosas; con Dios.
Según un articulo publicado por John Leicester, en el diario “clarín” de Buenos Aires, Argentina, del Jueves 5 de febrero de 2004, Europa sale a combatir el ruido en las grandes ciudades, el 75% de los europeos vive sometido a niveles de ruido - de los automóviles, aviones y trenes - superiores a los aceptables que contaminan verdaderamente las ciudades y enferman a sus habitantes.
Se trata de una verdadera campaña para reducir el ruido. Y la industrialización y el transporte moderno han agravado el problema del ruido. El 75 % de la población europea, más de 376 millones de habitantes, vive en áreas urbanas, donde el nivel de ruido es el máximo.
Un 40% de los habitantes de la UE (150 millones de personas) están expuestos a un nivel de ruido por el tránsito motorizado superior a los 55 decibeles. Y un 30% es víctima de un nivel de ruido nocturno que le dificulta el sueño. Según la organización de salud de las Naciones Unidas, una prolongada exposición al ruido crónico contribuye a la hipertensión y a los males cardíacos, y puede afectar la salud mental.

UNA PREGUNTA
Frente a todo este ruido, nos preguntamos con el profesor Eugenio Fizzotti, uno de los mejores discípulos y estudiosos de Víktor Frankl: ¿qué quiere el hombre de hoy, que en el fondo es el hombre de siempre?
Nos parece que el hombre de hoy deberá iniciar por preocuparse, y esto es responsabilidad de todos, por construir un mundo que sea humano, y donde tienen todavía sentido el amor, y no solo a los demás. Ni la ciencia, con sus grandes pasos, con sus descubrimientos sensacionales, y con la ilusión de una “supervida” futura, logra hacer del “desarrollo tecnológico” un espacio de Vida Plena. Nuestra convicción es que “...el silencio es el lugar de esta construcción de “un mundo humano, un mundo de amistad, de amor, y de Vida Plena”.
NUESTRO CONCEPTO DE LA PERSONA HUMANA
La persona humana es un ser abierto. No es ni el hombre-individuo del liberalismo, ni el hombre-masa del comunismo. Es el hombre-en-relación, con Dios, con el otro y consigo mismo. La persona se realiza, llega a su plena madurez, en cuanto se pone en relación con. Porque el hombre es constitucionalmente, “relación con”. “Sólo en la relación el hombre logra ser hombre”. Vivir es entrar y estar en relación con. Como bien lo afirma Pierre Vilain: “Lo humano surge únicamente de la relación con los demás” . Sin embargo, “no hay intimidad con los demás sin intimidad con uno mismo” .
EL TIEMPO “KRONOS” Y “KAIROS”
Para los griegos, el manejo del tiempo se dividía en dos, Kronos y Kairos.
Kronos es el tiempo que se mide con el reloj, y se anota en la agenda. Es el tiempo en cuanto cantidad. Kairos es el tiempo en cuanto calidad, momento de celebración, de descanso creativo. Es el tiempo sin medida, que sirve para satisfacer y darle sentido al Kronos. Ese tiempo es menos productivo, pero muy creativo. Es el tiempo no programado, imprevisto, del día libre, de vacaciones, y de silencio. Es un espacio divino en la cotidianidad.
Mientras el Kronos dispersa, es un desgaste de energía de vida, el corazón humano necesita el tiempo Kairos para recuperarse, reunirse y rehacerse. El Kairos nos invita salir de nosotros mismos y nos da salud. Mientras más Kairos haya, menos enfermedades habrá. El Kairos nace del corazón y conduce al corazón. Nos lleva del mundo pequeño del hombre hacia el Universo. Toda la vida es una tensión entre Kronos y Kairos, una tensión que le da sentido y calidad.

ÁFRICA Y EL SILENCIO
La experiencia de la iniciación africana, en la que un niño pasa a ser adulto en el corazón del bosque, es una experiencia de separación y de muerte, muerte a la infancia para nacer a la vida adulta. El inicio de esta experiencia está marcado por el dramático momento de desgarramiento solemne. Se trata de la ruptura de los jóvenes para con su pueblo, sus familias, y sobre todo, para con sus respectivas madres, para ser llevado al silencio de la selva, donde se aprenderá a escuchar la voz de los ríos, de las hojas, de las fieras, y sobre todo las voces de su interior y de su corazón, la voz de los antepasados.
El niño será separado de su madre como fue separado de su seno al nacimiento, con el corte del cordón umbilical. Va a pasar a otro estado fetal, en el seno natural del bosque, ruptura vivida como muerte simbólica . En varias tribus, la experiencia se termina pasando un buen tiempo en el seno de una tumba, en el silencio de la tumba. Si la tumba simboliza la muerte, pasar un buen rato en una tumba habla del silencio como un momento de muerte para vivir una vida nueva.

LA LOGOGERAPIA DE Víktor FRANKL Y EL SILENCIO
Víctor Frankl, el psicólogo que pasó 3 años en los campos de concentración, nos dice que “el hombre de hoy necesita inventar nuevos tipos de actividades”. Para poder re-encontrar el significado de su propia vida, cada humano debe tener sus momentos diarios de “desierto”. Necesita de un pedazo de desierto en cuál refugiarse para encontrar a sí mismo. Necesita detenerse un poco para reflexionar sobre sí mismo.

De los valores que son vías al sentido a la vida, Frankl distingue tres.:
Los valores de la creación. Es la capacidad de trabajar y de producir. Consisten en lo que el hombre da al mundo, ejerciendo su capacidad creativa . Quien, con su trabajo no da nada al mundo y no expresa su singularidad y su irrepetibilidad se manifestará siempre insatisfecho y puede perder el sentido de la vida y caer en el vacío existencial.
Los valores de la experiencia. Es la capacidad de saborear. Consisten en lo que la persona recibe del mundo, de fuera de sí, en término de experiencias de encuentros con la naturaleza (contemplación, arte, cultura...) o con otras personas (amor) Esto implica la educación al silencio, a la soledad, y a la capacidad de establecer relaciones claras consigo mismo.
Los valores de actitud. Cuando la realización de los valores de la creación o de la vivencia es imposible por situaciones de la vida - un destino ineludible e inevitable, experiencias trágicas -, se puede dar siempre un sentido a la vida, asumiendo una actitud frente a esa situación. No le toca a la situación, sino al hombre dar un sentido a cada experiencia. La vida nos propone siempre una última oportunidad . El hombre debe saber asumir una actitud justa frente al dolor ineludible
Me parece que los dos últimos tipos de valores de la logoterapia aluden al silencio como espacio de experiencia y de actitud.

EL SILENCIO COMO INTIMIDAD CON UNO MISMO Y COMO CURACIÓN
El silencio está al centro de la vida humana. Es una realidad muy humana y bienhechora. Es “un clima para reconstruir lo interior y lo exterior” . Es un regreso a nosotros mismos. Sólo en el silencio, la persona se halla, se encuentra, y se revela a sí misma. El silencio ayuda a que el hombre se recobre a sí mismo, y a que no se enajene. Representa así, una ventaja sobre la deshumanización en la que habitualmente se encuentra el hombre de nuestra sociedad .
El silencio es también como un nacimiento, porque en él, algo se gesta y se madura. Cuando una situación dolorosa nos visita en el silencio es buena señal. Es señal de nuestra apertura y de nuestra disponibilidad para recibirla, y es importante que cuando venga nos encuentre en casa. Sólo así podremos ir al encuentro profundo con nosotros mismos y con el otro, en el amor. De esta manera, durante las horas de silencio eliminamos las toxinas que intoxican nuestra vida y recuperamos la salud.
Lo contrario del silencio es la evasión. Quien no puede tener silencio se ha jubilado como persona y comienza automáticamente a ser una cosa. Por tanto, “el silencio es imprescindible si la persona quiere crecer y si quiere ahondar en su relación con todo” . Y es que “el silencio nos permite tener acceso a la fuente de todo lo humano; el silencio construye la persona, abriéndole el camino hacia ella misma” . En consecuencia, el silencio favorece también la creatividad, porque nace de un progresivo encuentro de uno consigo mismo.

TIPOS DE SILENCIO
Existen varios tipos de silencio:
1. Silencio Ambiental: Si el ambiente es todo lo que nos rodea (cosas, objetos, personas, estímulos sensoriales: ruidos, voces, olores...) y la atmósfera (ambiente de paz, confuso, agitado...), en el primer silencio se trata de dominar el ambiente, retirarse de él, para facilitar el fortalecimiento interior. A este nivel, el silencio se confunde con la soledad y el aislamiento.
En la tradición cristiana, el silencio ambiental se llama “retiro”, en su sentido de un “alejarse”, “tomar distancia de la cotidianidad”, “hacer un alto en la vida”, “emprender una introspección que nos coloca frente a nuestro Yo, “un descanso”, “un fomento de la espiritualidad”. El retiro es una necesidad-obligación, para mejor vida. Se llama también “ejercicios”, en su sentido de “dedicación”, “esfuerzo”, “tarea – lucha”, para mantenerse bien, sano, en buena condición. Es un tipo de gimnasio del alma, para desarrollar los músculos espirituales. Es el remedio contra la anorexia espiritual que es la “falta de apetito que lleva a enflacar tanto hasta morir”.
En el lenguaje bíblico, se llama “desierto”, un lugar de la confrontación y de lucha, donde el hombre encuentra a su Dios, como el río encuentra a su manantial, para que le diga su nombre verdadero, su misión en la existencia. El desierto es una ubicación necesaria para emprender la peregrinación hacia la Felicidad – Libertad – Tierra Prometida.
Sin embargo, siendo importante, la soledad es ambigua. Puede ser a la vez, para evadir o para buscar la comunicación. Lo que ayuda a deshacer esta ambigüedad es la asunción de los otros silencios.
2. Silencio Corporal. Se trata de la relajación muscular y del aquietamiento del sistema nervioso. El segundo silencio se produce en los nervios y en los músculos que son el componente principal de nuestro cuerpo. Es importante en la salud y en el progreso espiritual. La respiración y la relajación son las puestas de la vida interior. La relajación, prolongación y profundización de la desconexión del ambiente, es importante para el recogimiento y para el despertar.
3. Silencio Afectivo. Es la pacificación progresiva de la persona, la liberación de la ansiedad, el sentimiento de plenitud y bienestar interior, y de profunda armonía interior. El silencio afectivo es la paz, armonía, pacificación, serenidad, integración, orden interior, equilibrio, curación... Ellos no son ausencia de la afectividad, son la afectividad cuando se ha silenciado. “Es aquella paz que no se entiende”.
4. Silencio Mental: Es:
- El arte de cultivar el pensamiento positivo, destruyendo el negativo. Dice Swami Sivananda: “la cara es el espejo del alma. Cada pensamiento produce una señal profunda en la cara. Un pensamiento divino la ilumina, un pensamiento malo la oscurece” . Los pensamientos negativos (de ansiedad, miedo...) envenenan la vida, envenenando su fuente, la mente; son fuerzas espantosas que destruyen las energías vitales en su misma raíz. Pero, los pensamientos positivos (alegría, gozo, contento, optimismo, valor, sonrisa...) aumentan inmediatamente la capacidad de multiplicar indefinidamente los poderes de la mente. El cuerpo está sano si la mente está sana. El pensamiento es creativo. El positivo crea, construye el mundo. El negativo destruye y tiene capacidad autodestructiva. El pensamiento es un boomerang: un pensamiento negativo es maldito. Daña al que lo ha enviado. Daña después a la persona a la que se dirige. Finalmente daña a la humanidad entera. Si quieres mejorarte, cultiva pensamientos puros, divinos. Por medio de pensamientos positivos de paz, amor, y bondad, puedes vencer todos los obstáculos: el miedo, el odio, y la maldad .
- El observar sin pensar, observando como un espectador silencioso cuanto va ocurriendo a fuera y dentro de uno. Se trata de ser perceptivo, sin juzgar ni comprometerse.

CONCLUSIÓN
El corazón conoce lo que la lengua nunca podrá proferir, y lo que los oídos jamás podrán escuchar (Gibran) Hoy en día, se pretende acabar con el silencio, hacerlo desaparecer. Al hombre le da miedo el silencio, le provoca escalofríos, pues lo obliga a dar cuenta de sí mismo. Y eso lo inquieta. Sin embargo, lejos de ser un enemigo, el silencio debe ser acogido como el mejor aliado del hombre hoy. El silencio nunca es una actitud egoísta; el verdadero es presencia, no ausencia; fuente de energía e irradiación no ensimismamiento; despliegue no repliegue. En efecto, para derramarse, es indispensable primero llenarse. El silencio no es una amenaza, sino un excelente lugar de encuentro y conexión con lo más profundo de nuestro ser. Sólo así, podremos ir al encuentro con el otro, amándolo con un corazón indiviso, no disperso. 
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